Esto ocurrió durante el año de hambre de 1892, entre Sujumi y Ochemchiri, a orillas del río Kodor, donde el alegre ruido de las transparentes aguas del río de montaña no impide oír el sordo rumor de las olas marinas. Era otoño. En la blanca espuma del Kodor rodaban, brillantes, las amarillas hojas del lauroceraso como pequeños y [...]
