INÉS ARREDONDO

Esta mirada, en un caso, hace posible la existencia; y en otro la condena. La niña mutilada sueña con ser reconocida, con existir para alguien; la mirada del negro es una mirada que reivindica todo, que hace posible la existencia y el consuelo. Los personajes de Arredondo logran encontrarse plenamente gracias a la coincidencia de las miradas: el poder de la mirada de reconocimiento es necesario para la existencia. La misma Inés declara acerca de la mirada: Sigue leyendo

FRAGMENTOS Patrick Süskind El Perfume.El signo del arcoiris (fragmento)Hanif Kureishi

“En la época que nos ocupa reinaba en las ciudades un hedor apenas concebible para el hombre moderno. Las calles apestaban a estiércol, los patios interiores apestaban a orina, los huecos de las escaleras apestaban a madera podrida y excrementos de rata, las cocinas, a col podrida y grasa de carnero; los aposentos sin ventilación apestaban a polvo enmohecido; los dormitorios, a sábanas 27082008(006)grasientas, a edredones húmedos y al penetrante olor dulzón de los orinales. Las chimeneas apestaban a azufre, las curtidurías, a lejías cáusticas, los mataderos, a sangre coagulada. Hombres y mujeres apestaban a sudor y a ropa sucia; en sus bocas apestaban los dientes infectados, los alientos olían a cebolla y los cuerpos, cuando ya no eran jóvenes, a queso rancio, a leche agria y a tumores malignos. Apestaban los ríos, apestaban las plazas, apestaban las iglesias y el hedor se respiraba por igual bajo los puentes y en los palacios. El campesino apestaba como el clérigo, el oficial de artesano, como la esposa del maestro; apestaba la nobleza entera y, si, incluso el rey apestaba como un animal carnicero y la reina como una cabra vieja, tanto en verano como en invierno, porque en el siglo XVIII aún no se había atajado la actividad corrosiva de las bacterias Sigue leyendo