EL JUEGO DE LOS INDICIOS JOSÉ ABDÓN

 

Todas las mañanas, cuando me levantaba, lo primero que veía al mirar hacia la calle era a la vecina barriendo las hojas. Lo hacía de manera metódica, llevando un ritmo no sólo en la forma de mover la escoba sino también en la manera prolija con la que dividía el terreno a limpiar. Los árboles en esa acera soltaban bastantes hojas; en las 1210431974_fnoches con viento se podía escuchar cómo éste sacudía sus frondas. Así, por las mañanas, una señal que reconocía eran aquellos rasguños de escoba arrastrando las hojas caídas en el pavimento. Entonces iba al ventanal y veía a la vecina, una mujer muy atractiva, sin necesidad de realizar esa servil tarea, que barría las hojas casi con un rencor contenido.

Tenía dos años viviendo en ese departamento. Las cosas en la vida por primera vez me iban bien. Tanto así que me daba el lujo de pagar renta para vivir solo, lejos del ala tutelar de mi familia. Algunos amigos, al ver mi bonanza inesperada, habían tomado mi departamento como base para organizar fiestas. Dos o tres escandalosas veladas por mes, y algunas reuniones informales para beber y platicar de cualquier cosa, desde deportes hasta filosofía del arte. Recalar en este tema era señal inequívoca de que todos deseaban irse. También hablábamos de literatura, mucho. Y de mujeres, sobre todo cuando a las reuniones no acudía ninguna. Sigue leyendo

MÓNICA LAVÍN

(México, D.F., 1955) Escritora. Es autora de seis libros de cuentos, entre ellos Nicolasa y los encajes (1991 y 1998), La isla blanca(1998), Ruby Tuesday no ha muerto que recibió el Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen en 1996 y Uno no sabe (2003), finalista del premio Antonin Artaud; de cinco novelas publicadas por Plaza & Janés: La más faulera (1997), Tonada de un viejo amor (1995 y 2002) Cambio de vías (1999), Café cortado, que en el año 2001 recibió el Premio Narrativa de Colima para obra publicada y La línea de la carretera(2004); además del libro Leo luego escribo. Ideas para disfrutar la lectura (Lectorum, 2001). Sus cuentos aparecen en antologías nacionales e internacionales. Realizó una antología de cuentos de autores mexicanos nacidos en los años cincuenta y sesenta para la editorial City Lights de San Francisco en el año 2001: Points of Departure, New Short Stories from Mexico. Sus cuentos han sido mlavinseleccionados en Los mejores cuentos mexicanos del 2001, 2002 y 2003, publicados anualmente por la editorial Planeta. Ha escrito textos sobre gastronomía y crónicas culturales. Colabora en diversas publicaciones de divulgación cultural y científica. Ha sido guionista, conductora de radio, editora y maestra. Realizó una residencia artística en Banff Centre for the Arts en Canadá en verano del 2000, con el apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes. Es maestra de la Escuela de Escritores de SOGEM. Pertenece al Sistema Nacional de Creadores. (Estudió Biología en la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco).

EL RÍO CORTÁZAR

       Y sí, parece que es así, que te has ido diciendo no sé qué cosa, que te ibas a tirar al Sena, algo por el estilo, una de esas frases de plena noche, mezcladas de sábana y boca pastosa, casi siempre en la oscuridad o con algo de mano o de pie rozando el cuerpo del que apenas escucha, porque hace tanto que apenas te escucho cuando dices cosas así, eso viene del otro lado de mis ojos cerrados, del sueño que otra vez me tira hacia abajo. Entonces ni%C3%B1aestá bien, qué me importa si te has ido, si te has ahogado o todavía andas por los muelles mirando el agua, y además no es cierto porque estás aquí dormida y respirando entrecortadamente, pero entonces no te has ido cuando te fuiste en algún momento de la noche antes de que yo me perdiera en el sueño, porque te habías ido diciendo alguna cosa, que te ibas a ahogar en el Sena, o sea que has tenido miedo, has renunciado y de golpe estás ahí casi tocándome, y te mueves ondulando como si algo trabajara suavemente en tu sueño, como si de verdad soñaras que has salido y que después de todo llegaste a los muelles y te tiraste al agua. Así una vez más, para dormir después con la cara empapada de un llanto estúpido, hasta las once de la mañana, la hora en que traen el diario con las noticias de los que se han ahogado de veras. Sigue leyendo

EXPLICACIÓN FRANCISCO HINOJOSA

Soy a TOLSTOI lo que ella a madame Curie. Y no quiero decir con esto que los dos somos unos genios. Ella una científica prominente y yo un escritor,  sinceramente no sé qué quise expresar cuando las imágenes pasaron por mi mente, aunque confieso que padezco de megalomanía. Sería, en todo caso, más justo decir que yo soy a Chopin lo que Teresita -mi esposa- es a Evita Perón. Pero ni así sabría tigres_161explicar el porqué de tan disparatados parangones. La mente es así de compleja en sus pensamientos. Sin embargo lo dije. Asumo que lo dije. Y por lo tanto tendré que hacer frente a tan graves aseveraciones, y no esperar a que alguien me lo demande en el futuro. En la esquina del periódico del día anoté, con la pluma que mi mujer me regaló de cumpleaños, lo siguiente:

Teresita y yo somos gente:

* Sincera,           

* Honesta,

* Ciertamente gris,

* Trabajadora y

* De buenos modales.

No sé por qué escribí lo de “honesta”, porque la verdad tenemos cola que nos pisen. Simplemente somos humanos. Ella es una abogada penalista que ha ganado algunos casos y ha perdido otros. Yo soy jefe del departamento de adquisiciones del Ministerio de Pesca. Mi suegro es un general retirado del Ejército y mi suegra sigue siendo ama de casa. Mi padre es un hermeneuta preparado y reconocido y mi madre, ahora, diputada plurinominal. Sigue leyendo