ITALO CALVINO

http://www.guaraldi.it/fabbri/default.htmPaolo Fabbri sobre Italo Calvino
Entrevista de Covadonga G. Fouces González
(Universidad Autónoma de Madrid)
Bologna, 16 de noviembre de 2000
Usted era amigo de Italo Calvino, y como me ha dicho, a menudo discutían sobre los proyectos literarios del novelista. ¿Hay ecos en los libros de Calvino de esas conversaciones?

Nos conocimos en Urbino [1] en un momento en el que ambos está bamos interesados en el análisis textual de la literatura combinatoria. Calvino ya había entrado en contacto con Queneau y practicaba una combinatorial literaria de tipo paradigmático, es decir los elementos se alternaban unos con otros. Sin embargo, a mí me interesaba estudiar como se podían construir narraciones secuenciales. Así que para aquella conferencia seleccioné las cartas del tarot clásico, o sea el tarot del Bembo, y utilicé los Arcanos mayores. Más tarde él utilizaría el tarot de Marsella y los Arcanos menores.

Intenté demostrar una cosa muy sencilla que, no obstante, interesó mucho a Calvino. Comprobé que la cartomántica al posar las cartas una después de otra construía una narración, de ahí el título de mi conferencia: La narrativa de la cartomancia y el lenguaje de los emblemas. La contigüidad de los elementos daba lugar a una secuencia narrativa que se formaba seleccionando dos tipos de imágenes: unas que se encontraban en el interior de la carta como parte constituyente y otras que, sin embargo, representaban elementos de contenido explícitos. Por ejemplo: en algunos casos la carta de ?La Muerte? representaba la muerte, pero en otras ocasiones la cartomante seleccionaba aspectos figurativos que no pertenecían al contenido de la carta en sí, sino que eran trazos figurativos, por ejemplo ?La Hoz?, que podía significar, la hoz o siete. Como consecuencia, llegué a afirmar que este tipo de narración se construía tomando como base tanto los elementos de contenido de las cartas, como los elementos de expresión, y la cartomántica ampliaba su narración eligiendo, en función de las necesidades narrativas, los elementos de la expresión o los elementos del contenido. Sigue leyendo

EL OJO DEL AMO de ITALO CALVINO

 

-El ojo del amo -le dijo su padre, señalándose un ojo, un ojo viejo entre los párpados ajados, sin pestañas, redondo como el ojo de un pájaro-, el ojo del amo engorda el caballo.

-Sí -dijo el hijo y siguió sentado en el borde de la mesa tosca, a la sombra de la gran higuera.

-Entonces -dijo el padre, siempre con el dedo debajo del ojo-, ve a los trigales y vigila la siega.

El hijo tenía las manos hundidas en los bolsillos, un soplo de viento le agitaba la espalda de la camisa de mangas cortas.

-Voy -decía, y no se movía.

Las gallinas picoteaban los restos de un higo aplastado en el suelo. Sigue leyendo