EL PROYECTO LAZARO FRAGMENTO Aleksandar Hemon

El tiempo y el espacio son las únicas cosas de las que estoy seguro: dos de marzo de 1908, Chicago. Más allá, queda el dolor y la bruma de la historia, en la que ahora me adentro.

A primera hora de la mañana, un joven escuálido llama al timbre del numero 31 de Lincoln Place, la residencia de George Shippy, el temible jefe de policía de Chicago. La sirvienta, que según consta atendía al nombre de Teresa, abre la puerta (que, por supuesto, chirria de un modo inquietante), escruta al joven desde los maltrechos zapatos hasta

el rostro moreno y esboza una sonrisa altanera para advertirle

que más le vale tener un buen motivo para estar allí.

El joven solicita ver al jefe Shippy en persona. Con recio acento alemán, Teresa le explica que es demasiado pronto y que el jefe Shippy jamás recibe a nadie antes de las nueve. Sigue leyendo