EL TREN DE LA CARNE DE MEDIA NOCHE DE CLIVE BARKER

El tren de la carne de medianoche | un cuento de Clive Barker Leon Kaufman ya no era un recién llegado a la ciudad. El Palacio de los Placeres, como la había llamado siempre, en sus días de inocencia. Pero eso fue cuando vivía en Atlanta, y Nueva York todavía era una especie de tierra prometida, donde era posible cualquier cosa, todo. Ahora había pasado tres meses y medio en la ciudad de sus sueños, y el Palacio de los Placeres le parecía menos placentero. ¿Sólo había transcurrido realmente una estación desde que se bajó en la parada de autobuses de Port Authority y miró por la calle 42 en dirección a la intersección de Broadway? Un tiempo muy corto para perder tantas ilusiones acumuladas. Ahora se sentía avergonzado sólo de pensar en su ingenuidad. Se le ponía mala cara al recordar cómo se había parado y había declarado en voz alta: «Nueva York, te quiero». ¿Amor? Jamás. Había sido un enamoramiento como mucho. Y ahora, después de sólo tres meses de vida con el objeto de su adoración, de pasar los días y noches en su presencia, éste había perdido su aureola de perfección. Nueva York tan sólo era una ciudad. La había visto despertarse por la mañana como una mujerzuela y sacarse hombres asesinados de entre los dientes y suicidios de la maraña de su pelo. La había visto a altas horas de la noche, con sus sucios callejones cortejando sin pudor a la depravación. La había observado en las tardes abrasadoras, perezosa y fea, indiferente a las atrocidades que se cometían cada hora en sus ahogados pasadizos. No era ningán Palacio de los Placeres. Alimentaba la muerte, no el placer. Sigue leyendo