ARRANCAME LA VIDA FRAG. ÁNGELES MASTRETA

…..tenía quince años y muchas ganas de que me pasaran cosas. Por eso acepté cuando Andrés me propuso que fuera  con él unos días a Tecolutla. Yo no conocía el mar, él me contó que se ponía negro en las noches y transparente al mediodía. Quise ir a verlo. Nada más dejé un recado diciendo: “Queridos papás, no se preocupen, fui a conocer el mar”.

En realidad fui a pegarme la espantada de mi vida. Yo había visto caballos y toros irse sobre yeguas y vacas,  pero el pito parado de un señor era otra cosa. Me dejé tocar sin meter las manos, sin abrir la boca, tiesa como muñeca de cartón, hasta que Andrés me preguntó de qué tenía miedo.

–De nada, dije.

–Entonces ¿porqué me ves así?

–Es que no estoy muy segura de que eso me quepa, le contesté. Sigue leyendo