LA BOCA MUDA FRANCISCO HINOJOSA

La muda boca
por Francisco Hinojosa

bocolesCreía que la Sorbona no era para mí («Te menosprecias», me atacó Lucila, que en ese entonces era mi novia: colombiana, veterinaria). Tanto me insistieron mis padres («Ni siquiera hablo francés», les dije) y tanto se empeñó mi tío Simón al proponerse como tutor («Podrías gastar tu dinero en otras cosas», le aseguré), que no tuve alternativa: viajé a París, me inscribí en la carrera de Letras Clásicas y me puse a cursar las materias indicadas por los planes de estudio.
En realidad yo quería ser político: ganar posiciones poco a poco, como debe ser, llegar a un cargo directivo de prestigio, al menos. Ser ministro, incluso. Presidente de mi partido.
No sabía qué tenía que ver la literatura clásica en esas mis honradas aspiraciones («Al andar se hace camino», me indicó mi madre). No sabía tampoco por qué esos estudios en París, y no en Paraguay o Croacia, por ejemplo, tendrían más sentido para mi futuro como político («La Sorbona es la Sorbona», me explicó mi padre, abogado de profesión, historiador por gusto, educado en Oxford). Seguir leyendo